El Retorno al Creador y la Misericordia Eterna
El Retorno al Creador y la Misericordia Eterna 1. La fragilidad de la vida (Eclesiastés 12:7) Nos reunimos hoy para despedir a un ser varón de Dios, recordando las palabras del Sabio en Eclesiastés: «y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio». Este momento nos confronta con nuestra propia naturaleza. Somos barro y somos aliento. Eclesiastés nos invita a "acordarnos de nuestro Creador" no solo en la juventud, sino en cada paso del camino, reconociendo que la vida es un préstamo sagrado que hoy, con dolor pero con fe, devolvemos a las manos del Altísimo. La muerte no es un final arbitrario, es el regreso del espíritu a su origen, a la presencia de aquel que nos conoció antes de nacer. 2. El consuelo del Padre (Salmos 103:13) Aunque el cuerpo vuelve a la tierra, el corazón de Dios permanece abierto para nosotros. Dice el Salmista: «Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen». En medio de este ceme...